O a mí! *Rico Rico* vos que a mí ni me saludas como me lo merezco... DECIME DONDE ES PA IRLE A CHUPAR LOS DEDOS.
Un hilo de vida, un olor y un recuerdo, una marca de olvido. Rancias humedades, desgaste. Su lengua violaba mi boca, una y otra vez de forma descarada y sin censura, la desolación lo invadía mientras los gemidos del cuarto de al lado le recordaban esas tardes... tardes en las que reposaba drogado sobre la hierba y el sol descargaba toda su furia sobre su pecho desnudo. Imperfecto, egoísta, salvaje, lunático, lleno de ganas y de morbo, mi amor es la causa de mi odio a la idea del amor.
Una pálida imagen aparece en los aruros de plata y se devela algo que nunca quiso con voz horrible lánguida y sin estar peinado para la ocasión dijo la clave y entro en el cuarto oscuro… y en su mente sólo retumba el eco de esa voz que siempre pretendió olvidar mientras la ocultaba en su más profundo deseo, el man que no creía en brujería se pillo que le habían echado el mal de ojo para que nadie le echara el ojo Y alguien preguntó
-¿finalmente que pasó con las 11000 vírgenes ojo por ojo, diente por diente, cabello por cabello?-
Un cigarrillo, un vaso de leche, el juego andando y las fichas rodando para que ella callera, con la inconmensurable imaginación, se envideó, quedo obnubilado por los celos y la dejo tirada en su propio estiércol, con una mano se rascaba las pelotas y con la otra urgaba su peluda naríz en el sillón de la casa de su novia preferiday así tomo su celular, y grito 10000 maldiciones al cielo al darse cuenta que le habían regalado un BlackBerry. Con gran emoción fué a abrir la puerta, y a mitad de camino el mundo dió 100.000 vueltas en su cabeza y “la prostituta boca” le dijo viólame y seré tuyo, tan solo sácame de esta puta monotonía y ella placida lo violo,el sonido de sus tripas anunciaba lo que muchos temían, en menos de 30 minutos el grasiento monstruo despertaría; despertaría y le pondría fin a toda criatura dentro de los límites de Tangamandapio la tarea no fue difícil en lo absoluto. Hasta cierto punto ambos lo necesitaban.
Cambio. Rush. El corazón late fuerte acompasado con el cálido roce de los suaves labios. Un despertar de los sentidos. La respiración se hace una sola. Tenía un amor atorado en la garganta, después de un intenso eructo, pronunció su nombre, se levantó del sillón y junto a él todas su ganas de hundírsela, por fin alguien vio mi lado melancólico sin alcohol! Y sonó un trueno y mirando el cielo, se perdió en la mirada de esa mujer.
La partida de ajedrez que nunca terminó aún sigue puesta sobre la mesa... Llovía copiosamente. El frío de sus soledades se acompañaban... y aquel eterno susurro de muerte alardeando sobre sus cabezas
-Sueño con una “g” garamond de dos metros, cuatro llantas con sendos rines de lujo, exploradoras, elevavidrios eléctricos y otros detalles de fina conquetería-
La luz cegaba sus ojos. El infernal ruido apenas y le dejaba escuchar su propia respiración, la verdad no puede ver más allá de sus narice
-No entiendo por qué casi nadie participa en esto, yo me canse le luchar y no ser feliz. Me canse de intentarlo tantas veces sólo para verme fallar. Quisiera estar fuera de mis carnes. Vivir en otro lugar. Matarlos a todos y enterrarlos junto con mi pasado.-
Cuando encendió la luz notó todos esos cuerpos con los que había compartido habitación toda la noche
-Hay alguien allá afuera? Hola? ???-
Nuestro lenguaje cambió, aprendimos a hablar con gestos, y no con palabras. El susurro de las hoja secas de repente se torno tenebroso.
-De nuevo tuve ese feo presentimiento... Igual qué aquella vez.-
Se llamaba soledad, pero de cariño le decían solita... Gracias por salvarme tengo tanto sueño que estoy hablando en letra pegada, estoy hablando como en el elevador, era una buena opción pero no descartaba la posibilidad de encontrarse con la mujer que siempre soñó y aquella sensación de insolencia que le carcomía el más recóndito de sus pensamientos... En ese caso, para cuando llegara arriba, ella ya le habría bajado más de una vez.
Su plan suicida, como todo en su vida, le estaba saliendo putamente mal, tenía muchas ganas de subir hasta el último piso, contar uno a uno los escalones, pero eso lo haría arrepentirse en la mañana, me despierto con ese hermoso tango dando vueltas en mi cabeza y llenándome de recuerdos tenia la garganta seca. Desperté de repente dando bocanadas para recuperar el aire, creo que morí por unos segundos tosía para reanimar mi corazón, nunca antes me había pasado eso, acomode mi cabeza en la almohada para volver a dormir...pero el ambiente estaba enrarecido. Sentía como si hubiera algo detrás de la ventana. Algo o alguien que quería entrar. No preste atención, pero tampoco pude dormir. Una melodía extraña invadía el ambiente, trate de agudizar el oído, guardando la esperanza de poder escuchar lo que susurraba la letra, fue inútil. Pensé abrir la ventana, pero mi instinto de supervivencia ante la latente amenaza de aquella siniestra presencia fue mayor, sabía que si abría esa ventana ya no habría vuelta atrás... y en eso quedamos, en que mis constantes cantos, serían tu guía en el camino de regreso hacia mí.
Participantes:

